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Cásate con… ¡Rioja!

Dicen por ahí que el éxito de una boda depende de la correcta elección del vestido, del pastel y, por supuesto… ¡del vino! Rioja, la Denominación de Origen líder de España, posee las más perfectas y deliciosas etiquetas para hacer de cualquier unión todo un evento.

Sin importar si se trata de una boda en jardín, playa o un salón de ensueño, los vinos de la DOCa Rioja, resultado de la perfecta combinación entre tradición, diversidad y origen, son la perfecta alternativa para quienes buscan elegancia, buen gusto y la mejor relación precio-calidad. ¡Sí!, con sus grandes vinos espumosos de método tradicional, tanto blancos como rosados, hoy Rioja también puede disfrutarse desde el coctel de bienvenida hasta el brindis, el vals y la tornaboda.

Para una celebración matutina sobria, en jardín o terraza, acompañada de bocadillos sencillos y amigos cercanos, lo mejor es apuntar a blancos y rosados jóvenes. La frutalidad, frescura y fineza de los Rioja Jóvenes, vinos en su primer o segundo año, que aún conservan sus características más primarias, los hace perfectos para acompañar almuerzos y canapés ligeros. Para una boda civil con festejo en casa, esta categoría también es altamente recomendable, siempre y cuando el brindis incluya, como dicta la tradición, burbujas de Rioja, que pronto llegarán a México.

Uniones vespertinas al aire libre también merecen abrir con Riojas Jóvenes o Crianza. Una boda al calor de la playa requiere frutalidad y frescura para sobrevivir el acomodo de los invitados, pero también para abrir boca antes del banquete: Tempranillo, del lado de los tintos, y Viura, Malvasía, Garnacha Blanca, Chardonnay o Verdejo, en blancos, son básicos para lograr dicho propósito. Una vez en mesa, los Crianza adquieren todo el protagonismo y es que, como ninguna otra expresión en el mundo, estos vinos son capaces de adecuarse a cualquier momento, situación, menú… Gracias a su breve envejecimiento en barrica (un año mínimo en tintos y 6 meses en blancos), que les imprime agradables matices especiados y tostados ligeros sin sacrificar frutalidad, los Rioja Crianza son ideales para armonizar canapés y bocadillos de buena intensidad gustativa, pastas, verduras salteadas, papas rostizadas, aves y carnes con salsas ligeras, e incluso postres. Versatilidad y accesibilidad en copa.

¿Cena de gala en salón? Aquí, todo depende del programa de la recepción y el menú. Para el coctel de bienvenida, nuevamente blancos, rosados y tintos Jóvenes; para una cena sencilla de 3 a 4 tiempos, la respuesta son Tempranillo y Viura Crianza, en monovarietales (vinos de una sola uva) o mezcla con alguna de las otras cepas aceptadas por la Denominación de Origen Calificada Rioja. Recuerde… si el menú lo amerita, bien vale la pena mirar hacia tintos Reserva, maduros, elegantes y también accesibles en la gran mayoría de sus casos. Estos fermentados acompañan al punto pastas y aves con salsas potentes, guisos de carne, estofados y rostizados. Vals, pastel y brindis oficial pueden disfrutarse con espumosos de Rioja, mientras que los vinos Jóvenes sobrantes bien pueden complementar la tornamesa.

Antes de decidirse por una u otra categoría, es importante seguir algunas recomendaciones para aprovechar al máximo la expresión sensorial de los vinos de Rioja.

1. La elección de las etiquetas debe ser coherente al horario, menú y formalidad del evento.

2. Previo a la compra, es fundamental degustar las etiquetas seleccionadas, sólo así se podrá estar seguro de que su perfil aromático y gustativo corresponden con el estilo de la celebración.

3. Vinos Reserva y Gran Reserva, musculosos, profundos y acogedores, no siempre son la mejor opción para bodas en ambientes cálidos, como playa o jardines veraniegos.

4. No hay que olvidar… El origen, aroma, sabor y capacidad de armonización de un vino siempre serán más importantes que el diseño físico de su etiqueta.

Cásate con la Denominación de Origen líder de España, cásate con… ¡Rioja!

 

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