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Cómo se califica una cosecha en la DOCa Rioja
En Rioja, la calificación de la cosecha es sinónimo de absoluta calidad en copa. Año con año, todos y cada uno de los vinos producidos en esta fascinante región vitivinícola deben superar exigentes exámenes técnicos y sensoriales, conducidos por el propio Consejo Regulador de la DOCa Rioja, para obtener el derecho a usar el título “RIOJA” en sus etiquetas. ¡Sí!, Formar parte de la primera Denominación de Origen Calificada de España no es tarea fácil.

Antes que nada es importante recordar que la añada de un vino se refiere al año en el que se recolectaron las uvas para su elaboración; clima, lluvia y cantidad de luz solar, edad de las viñas, variedad de la uva e incluso métodos de elaboración e intervención humana se cuentan entre los factores que influyen en cada nuevo ciclo de desarrollo de la vid. Anualmente, el Consejo Regulador de la DOCa Rioja califica el resultado de los trabajos en campo y bodega, es decir la cosecha, en cinco categorías: EXCELENTE, MUY BUENA, BUENA, NORMAL y MEDIANA.

Pero, ¿cuándo?, ¿cómo? y más importante aún, ¿quién efectúa esta calificación? El proceso se realiza entre principios del mes de diciembre del año al que corresponde la cosecha, y finales de marzo del año siguiente. El equipo técnico del Consejo Regulador de la DOCa Rioja recoge más de 4 mil muestras de vinos, directamente de los depósitos de las bodegas, y los someten a minuciosos análisis químicos en los tres laboratorios oficiales de la Denominación, ubicados en las estaciones enológicas de la Denominación de Origen en los municipios de Haro, Laguardia y Olite. Los ejemplares que logran superar la prueba son sometidos después a un examen sensorial –una cata– en el que participan cosecheros-elaboradores, técnicos de las propias bodegas y miembros de la Asociación de Enólogos, todos supervisados de nueva cuenta por los técnicos del Consejo Regulador. Tipicidad, color, limpieza, aroma, gusto y calidad en copa, se cuentan entre los factores que determinan si un vino es digno de portar el aval de la DOCa Rioja.

Los resultados ofrecen una visión amplia y profunda de los vinos elaborados cada año. Así, el Consejo Regulador reúne toda la información necesaria para emitir un juicio sobre la calidad general de la añada en cuestión. ¡Y más importante aún!, con estos datos los productores pueden tomar decisiones respecto a la crianza que pudieran o no dar a sus preciados fermentados.

Entre las grandes añadas de la DOCa Rioja se cuentan las icónicas 1982, 1995, 2004, 2010 y 2011, con vinos de altísima expresión sensorial, complejos en aromas y dotados de un perfecto equilibrio en boca. La añada más reciente, la 2019, también fue calificada como EXCELENTE por el Consejo Regulador de la DOCa Rioja, aunque aún falta esperar los resultados tras los procesos de envejecimiento en madera para blancos y tintos Crianza, Reserva y Gran Reserva.

¿Todas las regiones productivas son igual de exigentes respecto a la calidad de sus vinos? ¡No!, sólo las más prestigiosas zonas vitivinícolas del mundo pueden presumir un control absoluto de todas y cada una de sus etiquetas.

Como la primera Denominación de Origen Calificada de España, reconocida oficialmente en abril de 1991, la DOCa Rioja sentó las bases para la diferenciación de auténticos vinos de calidad, elaborados y embotellados exclusivamente en bodegas asociadas a un territorio específico, siguiendo los más estrictos parámetros de calidad y tradiciones productivas.

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