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Como seres humanos, desde nuestro nacimiento, tenemos de forma inherente el deseo de explorar todo aquello que nos rodea: conquistar los mares, subir las cumbres más altas del planeta, alcanzar la luna, construir aviones supersónicos y llegar al punto más profundo de la tierra. Esta última hazaña, realizada el 23 de enero de 1960, por el oceanógrafo Jacques Piccard y el teniente de la Marina de los Estados Unidos, Don Walsh, (quienes llegaron al fondo de la Fosa de las Mariana) es un acontecimiento que marca un hito en la historia de la relojería, pues fue la presencia de cronógrafos Longines en la expedición la que dio paso a la popularidad de los relojes de buceo.
UNA HERENCIA EN CLAVE LONGINES

Pero la historia es precisa y nos remonta a 1953, siete años antes de tocar el punto más bajo del océano. ¿Los protagonistas? Auguste y Jacques Piccard (padre e hijo, respectivamente) lograron su primer buceo récord en el mar Mediterráneo, alcanzando una profundidad de 3,150 m. Para lograr ello, a mediados de 1930, Piccard comenzó a diseñar su primer batiscafo, un vehículo sumergible de aguas profundas. Tras este primer batiscafo, Piccard desarrolló un segundo (bajo la ayuda financiera de la Marina de los EE. UU.) mismo que se convirtió en un emblema: el Trieste.

La concepción de Trieste es una mejora de lo que padre e hijo Piccard aprendieron. Y es justo en esta inmersión donde Longines hace su aparición. Durante la expedición de 1953, los relojes Rolex Deep Sea no estaban diseñados para usarse en la muñeca por lo que, estos, estaban unidos al exterior el batiscafo Trieste. Gracias a archivos y fotografías recuperadas, se pudo saber que Jacques Piccard llevó un cronógrafo de Longines en su muñeca. Se trató de un cronógrafo en acero inoxidable, con movimiento de cuerda manual calibre 13ZN, facturado el 20 de septiembre de 1947 por Maison Bessire, agente de Longines en Bélgica. Cuenta con una esfera blanca ref. 11-90 con números arábigos en radio y agujas luminosas del mismo metal.
Reloj HydroConquest, de Longines
LOS CRONÓMETROS DE LONGINES: UN HITO EN LA HISTORIA 

Los archivos de Longines nos llevan a bordo del batiscafo Trieste junto con dos cronómetros. Este mini submarino de tecnología compleja, era operado por los dos cronómetros de la firma. Uno de sus sistemas de seguridad consistía en un dispositivo de medición de tiempo que cortaba automáticamente la energía si el batiscafo no alcanzaba la profundidad requerida, todo bajo el cronometraje de Longines.

Reloj The Longines Legend Diver
Desde sus orígenes, la empresa Longines ha concentrado su filosofía en torno a los retos, la expedición y el deporte, a través de la creación de cronógrafos de alta fiabilidad que han medido registros y rendimientos memorables durante más de cien años. Estos relojes, verdadera expresión de la excelencia relojera suiza, garantizan precisión y exactitud extremas.

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